Hoy se cumplen 17 años de que “Gurises Felices” salió a escena por primera vez. La jornada encuentra a sus integrantes preparando el festejo aniversario en alguna de las escuelas del extenso territorio provincial. Además, ya se encuentran trabajando en los objetivos anuales, como el Día de los Jardines de Infantes, el Mes del Niño, el aniversario de las localidades y el Mes de la Navidad.
Este año se incorporará la Gala Cultural, un nuevo capítulo donde los chicos podrán mostrar sus habilidades en el canto, la danza y la música.
Marcelo Ledesma, responsable de este Programa del IPLyC, destacó la evolución del programa y del equipo que, constantemente, piensa los contenidos y las temáticas para que todos los años sean distintas. Como el primer día, “nuestra premisa es el niño y su entorno familiar, ellos son los que marcan la tendencia. Nosotros buscamos identificar qué es lo que quieren para los shows y es lo que siempre ponemos de manifiesto en las reuniones de producción. En los ensayos, hacemos las correcciones, para que cada encuentro sea único”, manifestó el “alma mater” del grupo, para quien es un “placer” desarrollar esta tarea.

Una misión cumplida
En cada visita, el Programa se ocupa de inculcar valores y dejar mensajes claros respecto a temáticas como los derechos del niño y la lucha contra el bullyng. Destacando siempre que “todo gira en torno a la familia y que ese núcleo es el más importante. Buscamos que en los juegos haya interacción de padres e hijos. Que puedan subir al escenario, que participen y se ganen un regalito”, añadió Ledesma que, coordinando este programa cumplió un sueño que tenía desde pequeño. “Poder volcar cosas que tenía en mente al trabajo cotidiano es lo mejor que me pudo pasar”, aseguró. Además, contar con el apoyo de las autoridades del Instituto y del Gobierno de Misiones “cuando mostramos lo que hacemos en otros lugares, es muy valioso. Cada vez que finalizamos la jornada es una misión cumplida”.
Nada de esto sería posible sin el excelente grupo humano que día a día aporta su esfuerzo, su creatividad y sus ganas para llevar alegría y diversión a los lugares más recónditos y de sus familiares, que son el soporte detrás de escena.